jueves, 7 de febrero de 2013


"Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo”

— Benjamín Franklin


Estando en época de exámenes, evaluándome sobre asignaturas de didácticas de las diferentes materias curriculares, se me ha venido a la cabeza esta frase. 
Me parece vergonzoso que estos profesores prediquen la importancia de usar metodologías didácticas actuales en las que se fomente un enfoque investigativo sobre a enseñanaza, el cual se base en una evaluación de contenidos construidos por el alumnado mediante la investigación en las aulas y la implicación con el temario y este con los problemas con los que el alumnado pueda encontrarse, donde la evaluación es continua y adaptada a los contenidos trabajados. Sin embargo a la hora de la verdad, nos encontramos con una metodología muy diferente, la cual se basa en una ilusión de esta, pero que en realidad no deja de ser un modelo de enseñanza tradicional puro y duro, que como futuros docentes, debemos rechazar de lleno, por fomentar la mera memorización de los contenidos dados e imponerla por encima de la comprensión y la creación de un aprendizaje adaptado y secuenciado, que nos sirva para saber enfocar de forma correcta nuestras clases como futuros docentes. 
Se ha dejado en el cajón de la mera teoría lo que se debe hacer para pasar discretamente a realizar con el alumnado verdaderas barbaries donde el temario está incompleto, tiene un vocabulario desadaptado a las competencias que tenemos y que hemos desarrollado en clase y lo peor de todo, se prima la mera repetición de la teoría, teniendo esta un valor total que ronda el 80% de la nota final, en contra de lo dictado para las enseñanzas cursadas de Grado en las universidades españolas.

Siento esta pataleta, tenía que expresarme ...





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